Durante años, la ciberseguridad de muchas empresas ha dependido de una sola pregunta al proveedor de IT: «¿estamos bien protegidos?». La respuesta suele ser un «sí» sincero, pero basado en una visión técnica parcial. Lo que falta en la mayoría de pymes y empresas medianas no es tecnología, sino dirección. Esa es la función del CISO.
Qué es un CISO
El CISO (Chief Information Security Officer) es el responsable de la seguridad de la información de una organización. No es el técnico que configura el cortafuegos, sino quien decide qué riesgos son prioritarios, qué medidas se aplican, qué se exige a los proveedores y cómo se informa a la dirección.
En una gran empresa es un puesto directivo con equipo propio. En una organización de 20, 80 o 200 personas, raramente existe, aunque los riesgos sean muy parecidos.
Qué es un CISO externo o vCISO
Un CISO externo, también llamado vCISO o CISO virtual, es un profesional o un equipo que asume esa función mediante un contrato de servicios y con una dedicación parcial. Trabaja como un miembro más de la organización en materia de seguridad, pero sin formar parte de la plantilla.
Qué hace en la práctica
- Analiza los riesgos del negocio y define prioridades.
- Elabora y mantiene un plan director de seguridad.
- Redacta políticas y procedimientos proporcionados.
- Coordina al equipo o al proveedor de IT y verifica que las medidas se aplican.
- Evalúa a los proveedores con acceso a sistemas o datos.
- Responde a cuestionarios de seguridad de clientes y prepara auditorías.
- Dirige la respuesta cuando se produce un incidente.
- Informa periódicamente a la dirección en lenguaje de negocio.
En qué se diferencia de otros servicios
Del proveedor de IT: el proveedor opera los sistemas; el CISO externo los dirige en materia de seguridad y supervisa su trabajo. Son funciones complementarias, y conviene que no recaigan en la misma persona, porque nadie debería auditarse a sí mismo.
De una consultoría puntual: una consultoría resuelve un proyecto y termina. El CISO externo mantiene la continuidad, que es lo que evita que la seguridad se degrade con el tiempo.
Señales de que tu empresa lo necesita
- Nadie tiene asignada por escrito la responsabilidad de la ciberseguridad.
- Un cliente os ha enviado un cuestionario de seguridad y no sabéis cómo responderlo.
- Una aseguradora de ciberriesgo os pide información que no tenéis.
- Os puede afectar NIS2, el ENS, DORA o necesitáis certificar ISO 27001.
- Habéis sufrido un incidente, o habéis estado cerca.
- Las inversiones en seguridad se deciden por urgencia o por recomendación comercial.
Cuánto cuesta
Depende de la dedicación, que a su vez depende del tamaño, la complejidad y las exigencias de cada organización. Lo razonable es empezar con un diagnóstico y una propuesta cerrada por escrito. En cualquier caso, el coste se ajusta a la dedicación real, lo que lo hace accesible para organizaciones que no podrían justificar un puesto directivo a tiempo completo.
Si quieres saber cómo funcionaría en tu caso, puedes consultar nuestro servicio de CISO externo o hacer la autoevaluación de ciberseguridad.